El uso de la Hookah entre los adolescentes y jóvenes adultos de la Florida

La hookah es una pipa de agua que se utiliza para fumar tabaco y que comúnmente contiene diferentes sabores, como manzana, menta y melocotón. La hookah ha sido usada durante más de cuatro siglos y se originó en África y Asia. Su forma es similar a la de un jarrón lleno de agua. El tabaco se coloca en un tazón pequeño, en la parte superior, con carbón por encima de él, y por lo general está separado por una lámina de aluminio. Un pequeño tubo flexible sale de la vasija. A medida que el consumidor inhala, un vacío extrae el calor del carbón de leña a través del tabaco, éste ultimo se enciende y crea humo, el cual se desplaza entonces a través del tubo en el agua, y lo reenvía al cuerpo del fumador.

La popularidad de la hookah en los Estados Unidos ha ido aumentando en las últimas dos décadas. Tiene un encanto exótico. Se trata de una experiencia social que puede tener un atractivo adicional para los adolescentes y jóvenes adultos que buscan experiencias más adultas con sus compañeros. El consumo de tabaco es legal para los mayores de 18 años y, como tal, los bares hookah ofrecen un espacio legal para los menores de edad, permitiéndoles beber y tener una experiencia de vida nocturna sin infringir la ley. El tabaco con sabor, y la naturaleza del mecanismo de difusión por agua, pueden hacer que la sensación de fumar sea menos dura que la de un cigarrillo tradicional, y además ofrece una atractiva puerta de entrada para el uso posterior de otros productos de tabaco. 1

El uso de la hookah en la Florida

La hookah sigue siendo una preocupación en la Florida ya que, en los últimos años, no se ha presentado una disminución significativa en su uso entre los estudiantes de secundaria de dicho estado. En 2013, el 8,2% de los estudiantes de secundaria de la Florida reportó el uso del narguile actual, el cual es el mismo que el de 2010. 2 En 2013, el 16,7% de los estudiantes de secundaria no había intentado nunca antes probar la hookah, en comparación con el 16.6% en 2010. 3 Los estudiantes de preparatoria fueron más propensos a percibir la hookah como menos dañina que los cigarrillos, frente a los estudiantes de secundaria. 4  En 2013, el 42,1% de los estudiantes de secundaria dijo que, en comparación con el consumo de cigarrillos, la hookah es menos nociva. 5

Crecientes preocupaciones en el campo de la salud

Creer que la hookah es menos nociva que fumar cigarrillos es un error muy preocupante y común. 6  Un estudio de 2009 encontró que la mayoría de los fumadores de hookah (58,3%) cree que su consumo es menos nocivo que fumar cigarrillos tradicionales.  7  Es un hecho que su invención, hace cientos de años, nació por el deseo de encontrar una manera menos dañina de fumar tabaco.  8  Hemos aprendido mucho sobre el humo del tabaco desde entonces y ahora sabemos que el uso de la hookah sí es perjudicial para la salud.  9  Existen pruebas de que fumar hookah causa daño a nivel cromosómico.  10  Los niveles de monóxido de carbono (una toxina) exhalados por los usuarios de la hookah eran el doble de los de los fumadores de cigarrillos. 11  La gingivitis y otras enfermedades en las encías han sido catalogadas como enfermedades cinco veces más frecuentes en los fumadores de hookah que en los fumadores de cigarrillos. 12  El tabaco utilizado en la hookah contiene numerosos compuestos tóxicos que pueden producir cáncer de pulmón, cardiopatías y muchas otras enfermedades. 13

La forma única en la que la hookah es consumida hace que sea más perjudicial en algunos aspectos. El elemento de calentamiento, generalmente las cenizas de madera o carbón de leña, produce sus propias sustancias químicas tóxicas que se suman a las ya contenidas en el tabaco. 14 15  De hecho, la concentración de sustancias aditivas que causan cáncer puede ser equivalente a la de los cigarrillos, pero los fumadores de hookah están expuestos, además, a los efectos carcinógenos (causantes de cáncer) de los hidrocarburos y metales pesados del carbón.16  El tubo utilizado para inhalar el humo de la hookah es, en la mayoría de los casos, compartido por todos los integrantes del grupo que la está fumando, lo cual expone a los usuarios a un grave riesgo de transmisión de enfermedades contagiosas, como la hepatitis y la tuberculosis. 17   El tabaco utilizado en la hookah contiene nicotina, la cual es altamente adictiva y podría aumentar la receptividad a otros productos de tabaco, incluyendo cigarrillos. De hecho, el humo de la hookah contiene 36 veces la cantidad de nicotina que un cigarrillo común. 18 19  Además, el humo de segunda mano de la hookah es una mezcla del humo de tabaco y el humo de los elementos de la calefacción que se produce en ésta, por lo general virutas de madera o carbón, lo cual representa un riesgo para los no fumadores.  20

Es de particular preocupación la duración de su consumo. Mientras que un cigarrillo por lo general tarda de 5 a 7 minutos en fumarse, el consumo de la hookah dura mucho más. Durante una hora de consumo, se estima que un usuario de hookah puede inhalar el equivalente a 100 cigarrillos o más. 21  Durante este tiempo, los fumadores de hookah y los no fumadores que inhalan el humo de segunda mano están expuestos a altos niveles de monóxido de carbono, metales pesados y sustancias químicas que causan cáncer. 22 23

La hookah en la universidad

El seguimiento del uso de la hookah en bares, cafés y otros establecimientos de la Florida resulta muy difícil debido a que éste no requiere ser reportado a ninguna entidad gubernamental. Como tal, nuestra información se limita a los estudios geográficos, así como a la publicidad y esfuerzos de los detractores de su uso. Como resultado de este seguimiento, hemos visto que hay una mayor disponibilidad de la hookah cerca de los campus universitarios. 24 25  Un importante estudio tuvo como objetivo comparar el cigarrillo y el uso del narguile en la universidad intramural, los clubes y entre los atletas universitarios. Como resultado, 2,576 estudiantes (29,5%) reportaron haber intentado alguna vez fumar tabaco en hookah y 631 estudiantes (7,2%) reportaron el consumo de tabaco en hookah en los últimos 30 días. 26  Los estudiantes universitarios que usaron alguna vez la hookah tuvieron una propensión significativamente mayor a verse envejecidos de 20 a 21 (34,2 % ), hombres (34,2 % ), y caucásicos ( 87,8 %). 27 Para ampliar la investigación e incluir múltiples instituciones, un estudio entre los estudiantes de ocho universidades de un estado de EE.UU.; 40,3% de la muestra informó no haber usado nunca la hookah y el 17,4% de los estudiantes reportó el uso actual (entre los últimos 30 días) de la hookah. 28  Muchos fumadores de hookah también reportaron el consumo de cigarrillos. 29

Por ejemplo, una encuesta en 2013 en la Universidad de Florida encontró siete lugares de consumo de hookah en los alrededores del campus de la universidad. Entre los estudiantes, fumar hookah es más común que el consumo de cigarrillos (46,4% contra 42,1%). El año pasado la comparación hookah vs. cigarrillo fue de (28,4% contra 19,6%). 30 Según este estudio, en Gainesville, la disponibilidad de hookah es lo suficientemente alta como para permitir la realización del primer estudio conocido, en el que el consumo actual de la hookah (así como en el año anterior) superó a la del cigarrillo en una población de estudiantes universitarios en EE.UU. 

Intervenciones potenciales

La popularidad en el uso de la hookah está creciendo claramente entre todos los grupos demográficos, incluidos adolescentes y adultos jóvenes. La Oficina de Tobacco Free Florida está monitoreando la magnitud del problema y trabaja con aliados de la comunidad, y todos los interesados, para limitar la iniciación de los jóvenes. Estamos considerando las intervenciones de mercadeo social, dirigidos a los padres con la finalidad de educarlos sobre los peligros del uso de la hookah y para alertarlos sobre el uso potencial de ésta entre sus hijos. No se recomienda un enfoque de mercadeo social dirigido a los jóvenes en este momento ya que podría promover involuntariamente el uso de la hookah a quienes no le han prestado atención ni han estado interesados en ella.

El carácter transaccional de la experiencia de la hookah alienta inherentemente a una desinformación sobre dicho producto. La hookah se suele pedir por medio de un menú en el lugar de consumo y éste puede ser personalizado de acuerdo con los intereses del lugar, con poca o ninguna información acerca de los efectos sobre la salud que ocasiona el producto. Un mesero por lo general ofrece y enciende la hookah , y los usuarios no están expuestos a la caja del producto ni a las advertencias que ésta pueda contener. También es poco probable que el mesero proporcione información sobre los efectos en la salud y, en cambio, sí puede reforzar la información errónea acerca de su uso. Como primer paso, podríamos exigir al establecimiento donde vamos a usar la hookah una mayor información relacionada con los problemas de salud que puede causar el producto.

También se deben considerar medidas adicionales. Se debe restringir el tabaco con sabor, especialmente los sabores que tienen atractivos para los jóvenes, como frutas y dulces. Se deben prohibir las etiquetas engañosas y aplicarse las normas adecuadas. Deben prohibirse los reclamos por daños. Las intervenciones que aumenten el precio del tabaco de la hookah aydudarán a desalentar su uso ya que los adolescentes y adultos jóvenes son sensibles a la suba de los precios. Los funcionarios de la salud del campus deberán estar alertas a las tendencias sobre el uso de la hookah, educar a los estudiantes acerca de su uso y promover mensajes más efectivos para disuadir su uso. Las empresas también deben ser obligadas a revelar sus ventas de hookahs y productos afines, permitiendo así que estos puedan ser rastreados formalmente y debidamente regulados.

El descenso en el consumo de cigarrillos en todas las edades y grupos demográficos es claro. Sin embargo, la disponibilidad y el aumento del uso de otros productos de tabaco, incluyendo la hookah , están erosionando los avances en la reducción del consumo general de tabaco. Es vital que nos mantengamos alertas en cuanto al uso de la hookah y que abordemos estos temas relacionados. Para obtener más información o para participar, visita www.tobaccofreeflorida.com

Referencias

1Rastam S et al. Estimating the beginning of the waterpipe epidemic in Syria. BMC PublicHealth, 2004, 4:32

3Florida Youth Tobacco Survey (FYTS), Florida Department of Health, Bureau of Epidemiology, 2013

4Florida Youth Tobacco Survey (FYTS), Florida Department of Health, Bureau of Epidemiology, 2013

5Florida Youth Tobacco Survey (FYTS), Florida Department of Health, Bureau of Epidemiology, 2013

6Aljarrah K, Ababneh Z, Al-Delaimy WK. Perceptions of hookah smoking harmfulness: predictors and characteristics among current hookah users. Tobacco Induced Diseases, 2009, 5:16

7Aljarrah K, Ababneh Z, Al-Delaimy WK. Perceptions of hookah smoking harmfulness: predictors and characteristics among current hookah users. Tobacco Induced Diseases, 2009, 5:16

8Chattopadhyay A. Emperor Akbar as a healer and his eminent physicians.  Bulletin of the Indian Institute of the History of Medicine, 2000, 30:151-158.

9Maziak W, Eissenberg T, Ward KD. Waterpipe use and dependence: implications for intervention development. Pharmacology, Biochemistry, and Behavior, 2005, 80:173-179.

10Yadev JS, Thakur S. Genetic risk assessment in hookah smokers. Cytobios 2000;101:101-3. [PubMed]

11Jackson D, Aveyard P. Waterpipe smoking in students: prevalence, risk factors, symptoms of addiction, and smoke intake. Evidence from one British university. BMC Public Health, 2008, 8:174.

12Natto S, Balijoon M, Bergström J. Tobacco smoking and periodontal health in a Saudi Arabian population. J Periodontol 2005;76:1919-26. 

13Knishkowy B, Amitai Y.  Water-pipe (narghile) smoking: an emerging health risk behavior. Pediatrics, 2005, 116(1):e113-e119

14Shihadeh A. Investigation of mainstream smoke aerosol of the argileh water pipe.  Food and Chemical Toxicology, 2003, 41:143-152.

15Shihadeh A, Saleh R. Polycyclic aromatic hydrocarbons, carbon monoxide, “tar”, and nicotine in the mainstream smoke aerosol of the narghile water pipe.  Food and Chemical Toxicology, 2005, 43(5):655-661.

16Gatrad R, Gatrad A, Sheikh A. Hookah smoking. BMJ British Medical Journal, 2007, 335(7609): 20.

17Knishkowy B, Amitai Y.  Water-pipe (narghile) smoking: an emerging health risk behavior. Pediatrics, 2005, 116(1):e113-e119

18Shihadeh A. Investigation of mainstream smoke aerosol of the argileh water pipe.  Food and Chemical Toxicology, 2003, 41(I): 143-152

19Shihadeh A, Saleh R. Polycyclic aromatic hydrocarbons, carbon monoxide, “tar”, and nicotine in the mainstream smoke aerosol of the narghile water pipe.  Food and Chemical Toxicology, 2005, 43(5):655-661.

20Maziak W et al. Tobacco smoking using a waterpipe: a re-emerging strain in a global epidemic.  Tobacco Control, 2004, 13:327-333

21Shihadeh A et al. Towards a topographical model of narghile water-pipe café smoking: a pilot study in a high socioeconomic status neighborhood of Beirut, Lebanon. Biochemistry, Pharmacology, and Behavior, 2004, 79(1):75-82

22Maziak W et al. Tobacco smoking using a waterpipe: a re-emerging strain in a global epidemic.  Tobacco Control, 2004, 13:327-333

23Sajid KM, Akhter M. Malik GQ. Carbon monoxide fractions in cigarette and hookah (hubble bubble) smoke.  Journal of the Pakistan Medical Association, 1993, 43(9):179-182.

24Eissenberg, T., Ward, K. D., Smith-Simone, S., & Maziak, W. (2008). Waterpipe tobacco smoking on a U.S. College campus: Prevalence and correlates. Journal of Adolescent Health, 42(5), 526-529.

25Primack, B. A., Walsh, M., Bryce, C., & Eissenberg, T. (2009). Water-pipe tobacco smoking among middle and high school students in Arizona. Pediatrics, 123(2), e282-288.

26Primack BA, Fertman C, Rice K, Adachi-Mejia A, Fine M: Waterpipe and cigarette smoking among college athletes in the United States. J Adolescent Health 2010, 46:45-51.

27Primack BA, Fertman C, Rice K, Adachi-Mejia A, Fine M. Waterpipe and cigarette smoking among college athletes in the United States. J Adolescent Health 2010, 46:45-51.

28Sutfin E, McCoy T, Reboussin B, Wagoner K, Spangler J, Wolfson M: Prevalence and correlates of waterpipe tobacco smoking by college students in North Carolina. Drug Alcohol Depen 2011, 115:131-136.

29Barnett TE, Curbow BA, Soule EK, Tomar SL, Thombs DL: Carbon monoxide levels among patrons of hookah cafes. Am J Prev Med 2011, 40:324-328.

30Barnett T, et al. Evidence of emerging hookah use among university students: a cross-sectional comparison between hookah and cigarette use. BMC Public Health, 2013, 13:302