Tú puedes lograrlo.

Sabemos que dejar de fumar no es fácil. De hecho, las estadísticas muestran que al fumador promedio le toma de 8 a 11 intentos dejar el cigarrillo; no es casualidad que muchos lleguen a pensar que fumar es una adicción que nunca superarán.1 Pero con la ayuda adecuada, los recursos necesarios y el apoyo para seguir adelante, tendrás la mejor oportunidad para dejar el cigarrillo definitivamente.

Contar con un plan para dejar de fumar es la clave del éxito. El camino para acabar con la adicción al tabaco no siempre será fácil. Estar preparado para enfrentar las caídas te ayudará a mantenerte enfocado, a evitar las situaciones desencadenantes y a superar el ansia por la nicotina.

Y, aunque dejar de fumar es difícil, sí es posible. De hecho, hoy en día hay más ex fumadores que fumadores en la Florida. Aquí tienes una lista de consejos rápidos que te pueden ayudar a convertirte en uno de ellos.

  • Toma mucha agua. Asegúrate de tener alimentos saludables en tu refrigerador y siempre lleva botellas de agua cuando salgas a la calle.
  • Evita las bebidas con cafeína (como el café y los refrescos) y también evita las bebidas alcohólicas.
  • Come snacks saludables como zanahorias, apio, frutas y productos sin azúcar.
  • Mantén tus manos y boca ocupadas con palitos de canela o palillos de dientes, por ejemplo.
  • Siempre ten chicles o mentas a la mano para cuandote dé el ansia por el tabaco.
  • Visita al dentista para hacerte una limpieza y/o blanquearte los dientes.
  • Lava toda tu ropa o llévala a la tintorería y lleva tu auto a lavar por dentro y por fuera para eliminar el olor a cigarrillo.
  • Limpia la alfombra, cortinas, sábanas, tapicería y otras telas en tu casa para desodorizarlas y eliminar el olor a cigarrillo.
  • Por un tiempo, trata de mantenerte lejos de los lugares en donde todavía se permite fumar, tales como bares, centros nocturnos y las áreas exteriores de restaurantes.
  • Empieza una rutina de ejercicios, ya sea en un gimnasio con tus amigos o por tu cuenta, o simplemente sal a caminar.
  • Evita los disparadores cambiando las situaciones en las que el cigarrillo formaba parte de tu rutina diaria, tales como manejar, los descansos para tomar café o el momento después de comer. Puedes, por ejemplo, llamar a un amigo en el trayecto rumbo al trabajo, pedir tu café para llevar o ir a dar una caminata después de cenar.