Las recaídas son normales. No hay razón para estresarse.

No hay necesidad de culpar a nadie ni de sentirse avergonzado. Aunque la mayoría de las recaídas suceden en los primeros tres meses después de dejar el tabaco, pueden producirse en cualquier momento. De hecho, al fumador promedio le toma de 8 a 11 intentos dejar el cigarrillo. Tener un desliz no necesariamente significa que haya recaído en el hábito de fumar.

Aquí es donde entras tú. Si abordas este tropiezo de una forma comprensiva y sin juicios, la persona a la que estás apoyando se sentirá menos desanimada y habrá menos posibilidades de que se dé por vencida.

Consejos para ayudar a familiares y amigos a manejar una recaída.

Tobacco Free Florida Invítalos a que consideren que la recaída es una oportunidad para aprender y un paso hacia adelante en el camino para dejar el tabaco permanentemente.
Tobacco Free Florida Una vez que entiendas qué fue lo que los pudo llevar a recaer, es muy importante que mantengas una actitud comprensiva. No los juzgues, mantén una actitud positiva.
Tobacco Free Florida Trabajen juntos para descubrir cómo enfrentar el riesgo de que haya una recaída en el futuro. ¿Cómo puedes ser de más ayuda la próxima vez?

Ayúdalos a encontrar cuál fue el disparador o qué los llevó a recaer.

Estas son algunas preguntas que puedes hacerles:

  • ¿Hubo alguna situación inesperada que no estabas preparado para enfrentar?
  • ¿No funcionó la estrategia que habías programado?
  • ¿Hay ciertos momentos en el día, algún día o sitio en particular donde sientes que se debilita tu propósito de dejar de fumar?
  • ¿Cuáles son algunos de los obstáculos que se interponen en tu camino? (Estos pueden ser una persona que te incita a fumar, ciertas tentaciones como ir a un bar donde todos están fumando, o hasta pasar demasiado tiempo solo).