Deja el tabaco

Sabemos que dejar de fumar es difícil. De hecho, al fumador promedio le toma de 8 a 11 intentos dejar el cigarrillo; no es casualidad que muchos lleguen a pensar que fumar es una adicción que nunca superarán. Pero con la ayuda adecuada, los recursos necesarios y el apoyo para seguir adelante, tendrás la mejor oportunidad de dejarlo definitivamente.

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Déjalo a Tu Manera
Consejos
Disparadores
Síntomas
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  • list_mark Toma mucha agua. Asegúrate de tener alimentos saludables en tu refrigerador y siempre lleva botellas de agua cuando salgas a la calle.
  • list_mark Evita las bebidas con cafeína (como el café y los refrescos) y también evita las bebidas alcohólicas
  • list_mark Come snacks saludables como zanahorias, apio, frutas y productos sin azucar.
  • list_mark1 Mantén tus manos y boca ocupadas con palitos de canela o palillos de dientes, por ejemplo.
  • list_mark2 Siempre ten chicles o mentas a la mano para cuando te de el ansia por el tabaco.
  • list_mark3 Visita al dentista para hacerte una limpieza y/o blanquearte los dientes.
  • list_mark4 Lava toda tu ropa o llévala a la tintorería y lleva tu auto a lavar por dentro y por fuera para eliminar el olor a cigarrillo.
  • list_mark5 Limpia la alfombra, cortinas, sábanas, tapicería y otras telas en tu casa para desodorizarlas y eliminar el olor a cigarrillo.
  • list_mark6 Por un tiempo, trata de mantenerte lejos de los lugares en donde todavía se permite fumar, tales como bares, centros nocturnos y las áreas exteriores de restaurantes.
  • list_mark7 Empieza una rutina de ejercicios, ya sea en un gimnasio con tus amigos o por tu cuenta, o simplemente sal a caminar.
  • list_mark8 Evita los disparadores cambiando las situaciones en las que el cigarrillo formaba parte de tu rutina diaria, tales como manejar, los descansos para tomar café o el momento después de comer. Puedes, por ejemplo, llamar a un amigo en el trayecto rumbo al trabajo, pedir tu café para llevar o ir a dar una caminata después de cenar.

Café

En cuanto decidas dejar de fumar, espera a terminar el café antes de encender un cigarrillo. Durante los próximos días aumenta gradualmente la cantidad de tiempo entre el café y el cigarrillo. Llegará el momento en que pase tanto tiempo entre el café y el cigarrillo que te darás cuenta de que puedes tomar café sin fumar.
Realiza alguna otra actividad mientras tomas el café, podrías leer el periódico o hacer la lista del supermercado.
Cambia la hora y el lugar donde tomas el café.

Bebidas alcohólicas

En cuanto decidas dejar de fumar, no fumes mientras tomas una bebida. Espérate a encender el cigarrillo una vez que acabes tu trago. Aumenta gradualmente el tiempo entre el trago y el cigarrillo.
Para happy hour, elige bares y restaurantes donde se prohíba fumar.
Prueba un trago diferente o cambia a bebidas no alcohólicas por un tiempo. Busca una actividad donde mantengas tus manos ocupadas mientras tomas, como por ejemplo jugar billar o dardos.

Comidas

Cuando decidas dejar de fumar, no fumes inmediatamente después de terminar de comer; espera unos minutos y aumenta gradualmente el tiempo entre la comida y el cigarrillo.
Mantén tus manos y tu mente ocupadas después de comer. Ayuda a lavar los platos, saca a pasear al perro, juega cartas, revisa tu correo electrónico, etc.
Cepíllate los dientes o masca chicle en cuanto termines de comer.

Manejar

En cuanto decidas dejar de fumar, no enciendas el cigarrillo en cuanto arranques el auto; espera unos minutos. Conforme pasen los días, ve aumentando el tiempo entre el momento en que enciendes el auto y enciendes el cigarrillo.
Pon tus cigarrillos dentro de tu bolsa o portafolio, y coloca estos en el asiento de atrás o en la cajuela del coche. Así te será más difícil alcanzarlos.
Haz una selección especial de canciones y trata de no fumar mientras las escuchas. Eventualmente llegarás a tu destino sin haber tenido la oportunidad de encender un cigarrillo
Asegúrate de no tener encendedores o fósforos en tu auto. Guarda el encendedor del auto y coloca monedas en el cenicero.
Cambia tu rutina de manejo: cambia de tipo de estación de radio y trata de fumar cuando estés por llegar a tu destino en vez de cuando arrancas. Otra opción es tomar el transporte público o manejar acompañado de una amistad o compañero de trabajo.
Manda a limpiar el interior del auto y compra un aromatizante que te guste. Rodearte de un aroma agradable puede ayudarte a no fumar dentro del auto.

Estrés y rutinas

Con el paso del tiempo tu cuerpo aprendió que las situaciones de estrés eran seguidas de un cigarrillo o de tabaco de mascar. Recuerda que si sientes ansia de nicotina tu cuerpo creará su propio estrés, y que el cigarrillo o el tabaco de mascar sólo están aliviando el estrés artificial creado por tu cuerpo.
Durante momentos de mucho estrés tómate cinco minutos para respirar profundamente y pensar en algo que te tranquilice, algo que no sea un cigarrillo. Al no fumar a la primera señal de estrés, comenzarás a romper la conexión entre el estrés y el fumar.
En vez de fumar, sal a caminar.
El ejercicio no sólo es bueno para el cuerpo, también es bueno para la mente. El ejercicio aumenta el nivel de endorfinas, la hormona que nos hace sentir felices.
Llama a un ser querido que te esté apoyando en tu esfuerzo por dejar el cigarrillo y habla con esa persona sobre la situación que te está ocasionando estrés.
Disminuye el estrés matutino preparándote con tiempo. La noche anterior, elige la ropa que te pondrás, prepara los almuerzos y deja la cafetera lista.
Evita los lugares donde acostumbras fumar durante tus descansos.

Amigos que fuman

Avísale a tus amigos, a los que fuman y a los que no, que estás intentando dejar de fumar y pídeles que te apoyen. Como resultado, quizá te encuentres con más amigos que también deseen dejar de fumar.
Encuéntrate con tus amigos en lugares donde no se pueda fumar, tales como la casa de una amistad o un restaurante.
No fumes en tu casa.

Aburrimiento

Llama o envíale un mensaje de texto a un amigo o ser querido.
Sumérgete en los quehaceres de la casa, tales como lavar ropa, pasar trapo o aspirar. Cuando acabes, tu casa estará limpia y habrás evitado el impulso de fumar.
Busca un pasatiempo que mantenga tus manos ocupadas, tal como resolver crucigramas, tejer o jugar ajedrez.
Haz ejercicio o sal a hacer tus pendientes.
Juega un juego rápido de sudoku, sopa de letras o Brick Breaker en tu teléfono o computadora.
Síntomas comunes y cómo combatirlos.
  • Síntoma
  • Razón
  • Cómo combatirlo

Hambre

Es normal que cuando dejas de fumar tu apetito aumente. Ahora puedes percibir el aroma y el verdadero sabor de la comida, y lo que sientes como punzadas de hambre pudiera ser el reajuste que está llevando a cabo tu estómago después de los años que llevas tragando saliva con nicotina.

Tomar agua puede ayudar a disminuir la sensación de hambre. También es aconsejable que tengas snacks saludables a la mano.

Estreñimiento

Tu cuerpo está eliminando los químicos tóxicos de los productos de tabaco que lleva años procesando.

Incorpora alimentos ricos en fibra, tales como granos enteros, salvado y frutas, y toma mucha agua.

Sudor

Tu cuerpo está eliminando los químicos tóxicos de los productos de tabaco que lleva años procesando

Toma mucha agua.

Mareos y aturdimiento

Se cree que la abstinencia al monóxido de carbón ocasiona estremecimientos y dolores de cabeza.

Las respiraciones profundas y el ejercicio ayudan.

Comezón en las manos y pies, molestias en el cuero cabelludo

Fumar inhibe la circulación de la sangre que ahora se está normalizando.

Gradualmente, comienza a hacer ejercicio.

Insomnio

Después de dejar de fumar puede que aunque estés cansado se te dificulte quedarte dormido. Esto es temporal.

Practica ejercicios de respiración profunda y técnicas de relajación antes de irte a acostar. El té de hierbas, un baño en agua tibia o un vaso de leche tibia también pueden ayudar. Si el insomnio persiste, habla con tu médico.

Somnolencia

período de recuperación durante el que sientes una gran necesidad por descansar indica que los estimulantes del tabaco te habían “quemado”.

Haz ejercicio y prográ½mate para tener más horas de sueño.

Irritabilidad

Al sentir que te estás privando de algo, hasta las cosas más insignificantes se vuelven molestas.

Recompénsate por haber dejado el tabaco.

Enojo

El enojo solía ser un disparador para fumar. Al dejar el cigarrillo necesitas encontrar otra forma de manejar el enojo.

Aprende formas constructivas de liberar el enojo, tales como hacer ejercicio o hablar de la situación.

Llanto y aflicción

Es posible que tengas que pasar por un período de luto después de dejar el cigarrillo. También es posible que hayas reprimido otros sentimientos de tristeza que ahora están aflorando.

Es importante que reconozcas y aceptes que estas emociones habían sido reprimidas, quizá por mucho tiempo. Permite que los sentimientos afloren en un lugar donde te sientas seguro, así no te sentirás vulnerable estando en público.

Risa y alegría incontenible

Si habías reprimido emociones negativas, entonces también es probable que hayas reprimido emociones positivas. Al salir a flote, Estas pueden ocasionar una sensació½n extraña de alegría así como risa inesperada.

Disfruta las emociones positivas conforme salgan a la luz.

*La información proporcionada en esta página no pretende sustituir los consejos de un médico, un diagnóstico o un tratamiento. Busca siempre el consejo de tu médico o de otro proveedor calificado de servicios médicos para obtener respuesta a cualquier pregunta que tengas en relación con una condición médica.